viernes, 17 de abril de 2026

mi novela favorita de carlos fuentes

Es La cabeza de la hidra. Nació de un cuento. A Carlos Fuentes se le ocurrió mientras veía a una señora gorda, una placera, detener un taxi en Paseo de la Reforma, subirse con el morral de la compra del mercado y una canasta repleta de pollitos. Luego, se hizo novela y creo que hasta guión de cine. Me parece que Héctor Aguilar Camín desistió en llevarla a la pantalla grande: ahí no había personajes, es puro lenguaje. Algo así dijo. 

A mí me gusta porque es una novela redonda, como el cuerpo de la mujer, vista por el niño: redondeces por todas partes, como una pelota de playa. Nunca acaba, es como un juego, vigente hasta hoy: un thriller de ambiente petrolero, ni más ni menos. Árabes, judíos, yankees. El oro negro escriturado por El Diablo. Líderes charros, barril sin fondo, ordeña de ductos, huachicol fiscal y así todo mal, desde el principio: los americanos querían que México se deshiciera de los ingleses y de los nazis, y así fue.

oOo 

Hay una peliculesca persecución por el Centro de la ciudad. La escena podría ubicarse en el Hotel Colonial, El Negro Cambujo, sonriéndole burlón, a Félix Maldonado, que corre tras él incluso en medio de las reces colgadas en el Mercado Coatzacoalcos, hasta las vías del tren, en la Zona Franca. Lo ve abordo del petrolero Emmita, la proa puesta rumbo a Galveston.

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